martes 19 de julio de 2011

La obesidad en el Perú

Por Anibal Velásquez

Actualmente, la obesidad es el más importante factor de riesgo para la hipertensión arterial, diabetes, cáncer endometrial, accidente cerebro-vascular isquémico, enfermedad isquémica del corazón, cáncer de mama y osteoartritis en el Perú. La prevalencia de la obesidad el año 2007 fue 13% en la población general y 9% en la población pobre y 3% en la población extremadamente pobre. El 35% en el Perú tienen sobrepeso. En el gráfico 3 se destaca que el 33% de los pobres tienen sobrepeso.

La Encuesta Nacional de Demografía y Salud Familiar (ENDES) del año 2010, muestra que el 35% de las mujeres tienen sobre peso y 16% tienen obesidad. El sobrepeso es mayor en las mujeres de 30 a 39 años (43%) y la obesidad es mayor en las mujeres de 40 a 49 años (27%). También se ha registrado que el 8% de las mujeres extremadamente pobres tienen obesidad.

Gráfico 3. Prevalencia de sobrepeso y obesidad. Perú, 2007











ENAHO 2007

Las crecientes tasas de obesidad están asociadas con el consumo de dietas de alta densidad energética o ricas en grasa y por el creciente sedentarismo. Los resultados de La Encuesta Nacional de Indicadores Nutricionales, Bioquímicos, Socioeconómicos y culturales relacionados con las enfermedades crónico degenerativas, INS/CENAN (1) muestran que el consumo de fibra alcanza menos del 50% de las recomendaciones, evidencian además, que existe un consumo de carbohidratos que alcanza hasta el 134% de las recomendaciones, mientras que el consumo de grasas se encuentra dentro de los valores recomendados . En la misma encuesta se encontró que el 20% de la población adulta tiene hipercolesterolemia.
La información acerca de actividad física, proveniente del mismo estudio (1), describe que el 40% de los encuestados realiza actividad física leve (sedentaria), y entre éstos el 72% de ellos no complementa sus actividades habituales con ejercicios adicionales u otra actividad física vigorosa.

Las consecuencias de la obesidad se midieron en la carga global de enfermedad en el Perú  (se muestra en la Fig. 2). La obesidad es causa importante de la carga de enfermedad de la diabetes, enfermedad hipertensiva, accidente cerebrovascular isquémico, cáncer de endometrio, cáncer de mama y osteoartritis.

Fig. 2. Carga de Enfermedad (AVISA) atribuida a obesidad en el Perú

Fuente: Elaboración propia. Velásquez A. Estudio de Carga de Enfermedad y Lesiones en el Perú, 2009
 
REFERENCIA
[1] INS/CENAN. Encuesta Nacional de Indicadores Nutricionales, Bioquímicos, Socioeconómicos y culturales relacionados con las enfermedades crónico degenerativas, 2006

domingo 19 de junio de 2011

Las enfermedades no transmisibles en el Perú

Por Anibal Velásquez

En el mundo, la carga de enfermedad por enfermedades no transmisibles se encuentra en ascenso provocando mortalidad precoz y discapacidad. En el Perú la mortalidad por enfermedades no transmisibles está encabezada por las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades neoplásicas. El 60% de la carga de enfermedad en el Perú se atribuye a este grupo de enfermedades ocupando los primeros lugares el abuso y dependencia de alcohol, depresión unipolar, artrosis, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer de estómago y de cuello uterino.


En respuesta a esta situación el Ministerio de Salud ha desarrollado políticas y acciones para prevenir y controlar estas enfermedades, tales como la Resolución Ministerial N° 771-2004/MINSA, que estableció las Estrategias Sanitarias Nacionales del Ministerio de Salud (MINSA), entre ellas la de Prevención y Control de Enfermedades No Transmisibles; los Lineamientos de política de Promoción de la Salud del Ministerio de Salud aprobados con Resolución Ministerial N° 111-2005-SA; el Plan Nacional Concertado de Salud, en el Objetivo 7, se prioriza la vigilancia, prevención y control de las enfermedades crónicas no transmisibles (RM N° 589-2007/MINSA).

Desde el año 2007, existe una Política Nacional, de obligatorio cumplimiento, para que todos los sectores desarrollen programas destinados a prevenir las enfermedades crónicas (Decreto Supremo N° 027-2007-PCM). En este sentido, el año 2008 se promulgaron leyes como la Ley general de protección de las personas con Diabetes y su Reglamento aprobado con Decreto Supremo N° 009-2008-SA; la Ley para la prevención y control del consumo de Tabaco y su Reglamento aprobado con Decreto Supremo N° 015-2008-SA.

En los últimos años, el sector de salud ha incluido a las enfermedades no transmisibles en las prioridades sanitarias nacionales y desde el año 2011 se tiene un programa financiado por el presupuesto por resultados para prevenir y controlar estos daños. Las políticas actuales del Estado pretenden reducir la inequidad de acceso a los servicios preventivos, curativos y de rehabilitación de las enfermedades no transmisibles mediante el aseguramiento universal en salud (AUS) y la descentralización. Desde el año 2009, en que se promulgó la Ley del AUS se han ampliado los beneficios de atención clínica para todos los peruanos. El paquete de beneficios del Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS) incluye la atención clínica de los factores de riesgo biológicos y las principales enfermedades no transmisibles. Si bien la protección financiera se está realizando de forma progresiva, del mismo modo se tiene que ampliar y mejorar la capacidad resolutiva de los servicios de salud, en especial en el primer nivel de atención.

Así como hay avances en el ámbito nacional, en el plano internacional se fortalece el compromiso político para prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles en el mundo. Este mismo año se realizará la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Prevención y Control de las Enfermedades No transmisibles, donde el Perú deberá asumir compromisos y mostrar sus avances en esta prioridad de salud.


martes 12 de abril de 2011

Avances del aseguramiento universal en el Perú*

La extensión gradual de la cobertura de beneficios, con la aprobación del Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS) el MINSA definió las 140 condiciones asegurables que representan el 65% de la carga de enfermedad, previéndose su extensión a mayores condiciones asegurables o mayor porcentaje de carga enfermedad, de acuerdo a las condiciones presupuestales y técnicas del sector salud. Además se estableció la extensión gradual de las garantías explícitas, que implica ir ampliando el número de condiciones asegurables del PEAS con garantías explícitas. El año 2009 se ha definido 34 condiciones asegurables, principalmente asociada a las condiciones obstétricas, ginecológicas y pediátricas. En los años siguientes, se irán aumentando nuevas condiciones asegurables.

Con respecto a las coberturas de aseguramiento se aprecia una tendencia positiva desde 36% el año 2005 a 66% el año 2010. El incremento de ciudadanos protegidos por un seguro de salud se ha dado en los últimos 5 años debido a una mayor afiliación de la población más pobre al Seguro Integral de Salud (SIS), el cual es el sistema subsidiado por el Estado. El año 2005 el 14% de los hogares estaban afiliados al SIS y el año 2010 se incrementó a 38% (Ver Fig. 1).

Fig. 1. Población afiliada a algún tipo de aseguramiento en salud en el Perú. 2004-III trimestre 2010

Los afiliados al SIS residen principalmente en el área rural. Siendo el incremento de las coberturas de afiliación mayores en los hogares rurales desde el año 2004 al 2009 (Ver Fig. 2). En la zona rural, las coberturas de afiliación al SIS subieron en este periodo de 25 a 66%.

Fig. 2. Población peruana asegurada al SIS. Periodo 2006 – 2009


El impacto positivo de esta afiliación se puede medir en la reducción del gasto de bolsillo que la población realiza cuando utiliza los servicios de salud. Según se observa en las Cuentas Nacionales de SALUD 1995-2005 los hogares son los que gastan el mayor porcentaje (más del tercio) del gasto en atenciones de salud. En el último quinquenio de los 90 registró un comportamiento errático y empezó a descender de manera sostenida a partir del 2002. Desde el año 2007 tiene una marcada tendencia atribuida a la mayor cobertura de afiliación al SIS (Fig. 3).

Fig. 3. Tendencia del gasto general de los servicios de salud. 2003- 2009


Fuente: INEI - Encuesta Nacional de Hogares, 2003 - 2009.Elaboración: SIS

Aunque hasta el año 2010, todavía el 26% de los hogares carecen de algún tipo de seguro de salud (Fig. 4), ahora el reto está en que todos los asegurados reciban las prestaciones de salud del PEAS con garantías de calidad y oportunidad. Para poder lograrlo se necesita incrementar el financiamiento del sector salud tanto para el pago de las prestaciones del PEAS, como para incrementar la capacidad resolutiva de los servicios de salud que puedan atender las condiciones asegurables del PEAS. A diferencia del pasado ahora además se incluye la protección financiera de atenciones para enfermedades crónicas y degenerativas, que tienen mayor costo de atención. Esto significa incrementar a infraestructural y equipamiento, recursos humanos de salud y mejorar los sistemas de gestión y supervisión.

Fig. 4. Aseguramiento en salud en el Perú. Periodo 2004-2010


El gasto en salud del Gobierno tuvo un comportamiento errático en el último quinquenio de la década llegando en 1996 a representar el 26% del gasto en atenciones de salud para descender los años siguientes y a partir del 2002 registra un aumento progresivo y sostenido. Incrementar y asegurar el financiamiento es el principal reto que se tiene que lograr hasta el Bicentenario de la Nación.

*MINSA (2011). II Informe al Congreso de la República sobre el proceso de implementación del Aseguramiento Universal en Salud en el Perú

viernes 25 de febrero de 2011

La evaluación del impacto del aseguramiento universal en salud en el Perú

Por Anibal Velásquez

El año 2009 se promulgó la Ley “Marco de Aseguramiento Universal en Salud” en el Perú, el cual tiene como objeto establecer el marco normativo del aseguramiento universal en salud, a fin de garantizar el derecho pleno y progresivo de toda persona a la seguridad social en salud, así como normar el acceso y las funciones de regulación, financiamiento, prestación y supervisión del aseguramiento .

Los sistemas de protección social se han concebido como derechos sociales, pues tienen como objetivo disminuir la pobreza, la discriminación y los riesgos sociales , .Con el aseguramiento se reduce el gasto de los hogares en salud, es decir aquel gasto que realiza el hogar por fuera de la cobertura del sistema de aseguramiento en salud (gasto de bolsillo, copagos, etc.) .

En el Perú, antes del Aseguramiento Universal, los hogares aportaban aproximadamente el 34,2% del gasto en salud, convirtiéndose en la primera fuente de financiamiento en una sociedad donde 50% de la población se encuentra en situación de pobreza .Los resultados del Censo Nacional de Población del año 2007, revelan que en el país, 43,3% de la población cuenta con algún tipo de seguro de salud. El reporte estadístico del SIS de mayo de 2008 registra 8,749,052 de afiliados.

Avanzar hacia una mayor cobertura poblacional implica aumentar el monto de subsidios que se destinan al sector, lo que redunda en una mayor demanda de recursos financieros. Por ello, el fortalecimiento de la protección social en salud debe acompañarse de mayor eficiencia, tanto en la asignación y gestión de los recursos para mejorar los servicios como en los mecanismos de solidaridad, en particular los subsidios cruzados desde los sectores de altos ingresos hacia los de ingresos bajos.

La meta principal es asegurar la equidad del acceso a servicios de salud de calidad, garantizando que los más pobres cuenten con protección financiera contra el riesgo de incurrir en gastos por motivos de salud. También garantizar el acceso a un paquete básico de servicios de salud (Plan Esencial de Aseguramiento en Salud-PEAS) que comprende atención ambulatoria y hospitalaria, exámenes preventivos y tratamientos.

El principal beneficio es el respaldo legal para ejercer el derecho a la salud, con base en el plan de beneficios garantizado en calidad y oportunidad. El aseguramiento universal promoverá la modernización del sistema de salud fortaleciendo la gobernanza, articulando funciones y servicios, y promoviendo la atención integral del individuo para lograr una mayor equidad, eficiencia y calidad del sistema. Se espera que finalmente el aseguramiento universal tenga un impacto positivo en el bienestar y desarrollo de la población peruana .

El propósito de la evaluación de resultados del Aseguramiento Universal en Salud es medir los cambios atribuidos al aseguramiento sobre el acceso a los servicios de salud, el gasto de los hogares en salud y la salud y bienestar de la población. La hipótesis es que el aseguramiento en salud afecta la cantidad, la calidad, la efectividad y la eficiencia de los cuidados de salud de los individuos, y por consiguiente tiene un impacto directo sobre su estado de salud.

En Colombia, después de diez años de reforma del aseguramiento, se mostró un incremento de la protección financiera en salud . Es así que la cobertura del aseguramiento se incrementó tres veces más en la población en general y en cinco veces más en los más pobres. El porcentaje de gasto de bolsillo en salud (de los ingresos familiares) es menor en los asegurados pobres que sus pares no asegurados . El gasto de bolsillo en consulta ambulatoria se redujo a la mitad y nueve veces en hospitalización, en los hogares de mayor pobreza . También se incrementó el acceso a servicios de salud en los asegurados más pobres y en los que viven en la zona rural. Se incrementó en dos veces el acceso a atenciones preventivas . La mortalidad infantil disminuyó, y se incrementó el acceso al control prenatal y parto institucional. También se pudo constatar que los subsidios aumentaron la demanda por consultas y disminuyeron la demanda por hospitalizaciones, y que el régimen subsidiado ha sido efectivo para racionalizar la demanda por salud de los hogares, pero no para racionalizar la oferta pública, ni para incrementar la eficiencia de los prestadores .

En México, con el Seguro Popular de Salud (SPS) se incrementó la afiliación al aseguramiento en salud y redujo en los asegurados el gasto catastrófico por motivos de salud , . Los afiliados al SPS tienen 12% mayor probabilidad de utilizar los servicios de salud basada en necesidad percibida que los individuos no afiliados. Las tasas de utilización aumentan en 6% cuando la afiliación al SPS crece en 20%. Se evaluaron las coberturas de 11 intervenciones claves, todas las intervenciones aumentaron en un periodo de cinco años.

Las intervenciones que presentaban una baja cobertura en 2000, como el tratamiento de la hipertensión, la mamografía, la detección de cáncer cérvico-uterino, la atención del embarazo por personal capacitado y el tratamiento de recién nacidos prematuros, mostraron mejoras sustanciales. Utilizando las 11 intervenciones, también se calculó una medida resumen de cobertura (cobertura efectiva compuesta) que mostró un incremento significativo en el periodo de observación para el nivel nacional. Los afiliados al SPS presentaron una cobertura efectiva compuesta mayor que los no asegurados. El SPS ha contribuido con el incremento del gasto total y gasto público en salud en México . En 4 años se incrementó 1.3% del PIB, el gasto percápita también se incrementó, y se incrementó el gasto público en salud mediante el SPS. Para los hogares afiliados al SPS la probabilidad de incurrir en gastos catastróficos en salud fue casi 8 % menor, en comparación con los hogares no afiliados .

La implementación del AUS en el Perú implica el desarrollo de acciones financieras, gerenciales y prestacionales que tendrán impacto sobre las condiciones de salud de la población, el gasto de los hogares en salud, la equidad de acceso a servicios de salud y la oportunidad y calidad en la atención.




Para alcanzar estos resultados se requiere incrementar la cobertura de aseguramiento, la cobertura de las prestaciones y garantizar la calidad. Estos resultados intermedios serán alcanzados con acciones en cuatro componentes de la implementación: conducción, regulación y supervisión, movilización y asignación de recursos financieros, fortalecimiento de la oferta de servicios de salud para la provisión del PEAS (Plan Esencial del AUS) y la consolidación y ampliación de la cobertura de aseguramiento y de las prestaciones de salud.

Existen antecedentes de evaluación de resultados del aseguramiento en salud en otros países y se destaca que existen efectos importantes en las condiciones de salud, el uso de servicios de salud y la protección financiera.

Las actividades relacionadas a las funciones de conducción, regulación y supervisión del AUS están orientadas al fortalecimiento del rol regulador del MINSA, a desarrollar mecanismos de vigilancia ciudadana e implementar la Superintendencia Nacional de Salud-SUNASA.

La movilización y asignación presupuestal para las atenciones que serán realizadas por el AUS será cubierta a través del financiamiento de las garantías presentes en el PEAS, el desarrollo de mecanismos de pago, el desarrollo del intercambio de servicios entre subsectores y fortalecimiento del FISSAL

El fortalecimiento de los servicios de salud para la provisión del PEAS se realizará con el análisis de las brechas y dotación de RHUS, la optimización de infraestructura y equipamiento, desarrollo del sistema de información, categorización y definición de la cartera de servicios y la implementación de programas de mejora de la calidad y de la gestión de servicios de salud..

Estas actividades conducirán a una mayor cobertura de aseguramiento en salud, mayor acceso a servicios de salud y mejor calidad de la atención.

Estos resultados intermedios del AUS se medirán con 6 indicadores: cobertura de población asegurada según tipo de seguro de salud, demanda insatisfecha de servicios de salud, cobertura de partos institucionales, cobertura de cesáreas, cobertura del cumplimiento de las garantías explicitas del PEAS y satisfacción de usuarios..

Los efectos del AUS se medirán con 10 indicadores: carga de enfermedad, mortalidad neonatal, mortalidad materna, gasto de bolsillo en salud, gasto individual total en salud, gasto percápita en atención de asegurados, filtración en régimen subsidiado, subcobertura en el régimen subsidiado, acceso a servicios de salud de la población de más bajos recursos.

REFERENCIAS
1 Ley N° 29344. Ley Marco del Aseguramiento Universal en Salud.



2 United Nations. Social protection (2001). In: UN, Bulletin on the Eradication of Poverty Nº 8. New York: UN; 2001


3 Artigas C. (2005). Una mirada a la protección social desde los derechos humanos y otros contextos internacionales. Santiago de Chile: Naciones Unidas; 2005


4 Madies CV, Chiarvetti S, Chorny M. (2000). Aseguramiento y cobertura: dos temas críticos en las reformas del sector de la salud. Rev Panam Salud Publica; 8(1/2):33-42


5 Perú, Ministerio de Salud/ Consorcio de Investigación Económica y Social (2008). Cuentas nacionales de salud. Perú, 1995-2005. Lima: MINSA/CIES; 2008


6 Wilson L, Velasquez A, Ponce C (2009). La Ley Marco de Aseguramiento Universal en Salud en el Perú: Análisis de beneficios y sistematización del proceso desde su concepción hasta su promulgación. Rev Peru Med Exp Salud Publica. 2009; 26(2): 207-17


7 Santa María M., García F, Prada C, Uribe M, Vásquez T. (2007). El Sector Salud en Colombia: impacto del SGSS después de más de una década de Reforma


8 Santa María M., García F, Prada C, Uribe M, Vásquez T. (2007). El Sector Salud en Colombia: impacto del SGSS después de más de una década de Reforma


9 Santa María M., García F, Prada C, Uribe M, Vásquez T. (2007). El Sector Salud en Colombia: impacto del SGSS después de más de una década de Reforma


10 Banco Mundial (2007). Reaching the poor with health services Colombia (2007). Using Proxy-Means Testing to Expand Health Insurance for the Poor


11


12 Gaviria A, Medina C, Mejia C. (2006). Evaluating the impact of health care reform in Colombia: from theory to practice. Documento CEDE 2006-06, ISSN 1657-7191


13 Secretaría de Salud (2007). Sistema de Protección Social en Salud. Evaluación de efectos. México DF: Secretaría de Salud


14 Galárraga O, Sosa-Rubí S, Salinas A, Sesma S (2008). The impact of Universal Health Insurance on catastrophic and out-of-pocket healt expenditures in Mexico: a model with an endogenous treatment variable. HEDG Working Paper 08/12


15 Secretaría de Salud (2006). Sistema de Protección Social en Salud. Evaluación financiera. México DF: Secretaría de Salud


16 Hernández-Torres J, Avila-Burgos L, Valencia-Mendoza A, Poblano-Verástegui O. (2008). Evaluación Inicial del Seguro Popular sobre el Gasto Catastrófico en Salud en México. Revista de Salud Pública 10(1):18-32







miércoles 9 de febrero de 2011

¿Por qué las intervenciones efectivas de supervivencia infantil no llegan a los que más necesitan?

Por Anibal Velásquez

Las evaluaciones de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) (1, 2, 3)  han demostrado que las intervenciones efectivas que salvan vidas de niños no llegan a todos aquellos que necesitan, en particular no llegan a los más pobres. Los programas destinados a ofrecer estas intervenciones son muy a menudo irregulares, de baja calidad, inequitativos y de corta duración (4). Esta situación se explica en parte por las limitaciones y deficiencias en los sistemas de salud y porque se ha prestado poca atención a la implementación de estas intervenciones. En especial se ha registrado la falta de disponibilidad de medios financieros y técnicos y la falta de infraestructura en los países con recursos escasos (5).

Para expandir las intervenciones en las áreas más pobres es necesario conocer cuáles son las restricciones y su nivel de importancia, así como el grado en que la restricción puede ser tratada o reducida. Las restricciones de un país se pueden identificar en las siguientes dimensiones: i) la comunidad y el hogar, ii) los servicios de salud, iii) la política del sector salud y la gestión estratégica, iv) las políticas públicas intersectoriales y v) las características contextuales (ambientales, la gobernanza y el marco de política general). La comprensión de las limitaciones que enfrentan los países es fundamental para la estimación de las necesidades de recursos para ampliar las intervenciones eficaces (ampliación) y para la toma de decisiones estratégicas sobre las formas de difusión, la secuencia de acciones y la velocidad de la expansión de los servicios.

La OMS ha declarado que será imposible alcanzar los objetivos nacionales e internacionales - incluyendo los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) - sin una inversión mayor y más efectiva en los sistemas de salud y servicios (6). Si bien se necesitan más recursos, también se necesita hacer más con los recursos existentes. Fortalecer los sistemas de salud significa establecer dónde y por qué la inversión es necesaria, establecer los resultados esperados, y monitorear el cambio deseado. Los componentes del sistema de salud son: la prestación de servicios, personal de salud, información, productos médicos, vacunas y tecnologías, financiación, y el liderazgo y la gobernanza (gestión). Por esta razón, se recomienda medir la disponibilidad de servicios de salud, la disponibilidad y distribución del personal de salud en las áreas más vulnerables, la capacidad técnica, la capacidad de gestión y supervisión de los programas esenciales o de las intervenciones efectivas, la disponibilidad y acceso a los medicamentos y suministros médicos, el equipamiento y la infraestructura (7).

Algunas restricciones se pueden aliviar con fondos adicionales, aunque puede ser más difícil para superar los problemas sistémicos. Los recursos financieros pueden mejorar la infraestructura, el equipamiento y los suministros médicos. Sin embargo, puede ser más difícil de reformar los sistemas de gestión de los recursos o el cambio de comportamiento para mejorar la práctica profesional. Del mismo modo, es más difícil superar los problemas de distribución de recursos humanos, la motivación y el rendimiento individual y la capacidad para la planificación y gestión de los recursos humanos en el sector salud. Por este motivo se requiere cooperación técnica para mejorar la gestión y políticas de recursos humanos de salud.

Las políticas y gestión en el sector de la salud también pueden actuar como obstáculos para la ampliación de las intervenciones efectivas. Se describen como restricciones a los sistemas excesivamente centralizados de planificación y gestión; con debilidad de las estructuras de incentivos para utilizar los insumos de manera eficiente y responder a las necesidades de los usuarios, las políticas débiles de sistemas de suministro de medicamentos, la regulación inadecuada de los productos farmacéuticos y proveedores del sector privado, la falta de coordinación entre los sectores, con participación limitada de la sociedad civil, y la dependencia de financiación de los donantes (8). Es preciso brindar un apoyo coordinado y coherente para ayudar a los países a formular y poner en práctica planes nacionales de salud que incluyan estrategias para capacitar, conservar y desplegar al personal sanitario.

En los países con escasos recursos humanos y financieros disponibles, y con sistemas de salud con limitaciones, la implementación de las intervenciones efectivas tienden a ser verticales y selectivas. En cambio cuando los sistemas descentralizados de salud están mejor establecidos y la planificación a más largo plazo adoptada, los mecanismos horizontales son más fáciles de implementar (9).

Aún existe un debate sobre cuál debe ser el mejor enfoque, entre lo vertical y horizontal (10, 11, 12, 13, 14). Los programas verticales tienden a ofrecer una selección de intervenciones, a menudo de forma independiente, con una gestión especializada, la logística y los mecanismos de entrega. Estos servicios pueden ser entregados en paralelo, o incluso fuera de las intervenciones. En cambio los programas horizontales tienden a incorporar varias intervenciones de salud como parte de un enfoque integral de atención primaria, por lo general a través de establecimientos de salud del gobierno.

Los programas integrados, además de ser integrales, combinan la gestión y la prevención de una serie de condiciones a nivel individual. Un buen ejemplo es la AIEPI, que se aprovecha de la atención clínica por una enfermedad específica para diagnosticar otras condiciones y para realizar intervenciones preventivas. Podría haber una necesidad de combinar un enfoque vertical en los niveles superiores (por ejemplo, las políticas nacionales y la gestión del programa) con un enfoque horizontal en los niveles inferiores (por ejemplo, manejo de casos y la entrega conjunta de las intervenciones esenciales dirigida a los mismos grupos de población como con la estrategia AIEPI).

Un aspecto fundamental a considerar es cómo garantizar el acceso equitativo a servicios de calidad durante un período sostenido de tiempo, de tal forma que los recursos se utilicen para maximizar la cobertura en todos los grupos de población, o para determinados grupos pobres y vulnerables, que suelen ser los más difíciles de alcanzar (15, 16).

También es importante comprender la complejidad de la intervención en cuanto a la calidad y cantidad de recursos necesarios para la expansión de las intervenciones efectivas (scaling-up) y su sostenibilidad (17). La complejidad de la intervención depende de la propia intervención, las características de la entrega, los requisitos en términos de capacidad de los gobiernos, y las características de uso. Comprender la complejidad de intervención puede ayudar en la identificación de estrategias para superar las limitaciones de recursos.

Las intervenciones complejas son difíciles de implementar en países con sistemas de salud débiles por lo que se necesita apoyar mecanismos de entrega alternativos, como los planes de extensión o los proveedores privados del sector salud.

Finalmente, la salud de los niños depende no solamente de la implementación de intervenciones efectivas sino también de las condiciones sociales y ambientales donde viven. El enfoque de determinantes sociales conduce a desarrollar políticas más equitativas para reducir la pobreza, incrementar la protección social e incrementar el acceso a los servicios de la población más vulnerable. Y esto puede ser posible con el concurso de los otros sectores fuera del sector salud.

Mejorar las condiciones ambientales exige la participación de todos los sectores y organizaciones para desarrollar políticas e intervenciones efectivas que reduzcan los riesgos ambientales producidos por la modernización y el cambio climático.

Los niños son especialmente susceptibles a los factores de riesgo ambientales; pero los niños pobres están más expuestos y son más vulnerables a la mayoría de estos riesgos. Además que el entorno puede causar morbilidad y mortalidad directamente en los niños, de forma indirecta afecta muchas veces impidiendo la implementación y up-scale de los programas esenciales y las intervenciones efectivas de salud de la niñez (18, 19).

REFERENCIAS

1 Bryce J, el Arifeen S, Pariyo G, et al, and the Multi-Country Evaluation of IMCI Study Group. Reducing child mortality: can public health deliver? Lancet 2003; 362: 159–64.

2 Claeson M, Gillespie D, Mshinda H, et al, The Bellagio Study Group on Child Survival. Knowledge into action for child survival. Lancet 2003; 362: 323–27.

3 Victora CG, Wagstaff A, Schellenberg JA, Gwatkin D, Claeson M, Habicht JP. Applying an equity lens to child health and mortality: more of the same is not enough. Lancet 2003; 362: 233–41.

4 Victora C, Hanson K, Bryce J, Vaughan P. Achieving universal coverage with health interventions. The Lancet 2004; 364:1541-1548

5 Travis P, Bennet S, Haines A, et al. Overcoming health systems constraints to achieve the Millennium Development Goals. Lancet 2004; 364: 900–06

6WHO (2007). Everybody´s business: Strengthening health systems to improve health outcomes WHO´s framework for action. Geneva: World Health Organization

7 Hanson K, Ranson K, Oliveira-Cruz V, Mills A. Expanding access to priority health interventions: a framework for understanding the constraints to scaling-up. J Int Dev 2003; 15: 1–14.

8 Hanson K, Ranson K, Oliveira-Cruz V, Mills A. Expanding access to priority health interventions: a framework for understanding the constraints to scaling-up. J Int Dev 2003; 15: 1–14

9 Oliveira-Cruz V, Kurowski C, Mills A. Delivery of priority health services: searching for synergies within the vertical versus horizontal debate. J Int Dev 2003; 15: 67–86.

10 Rifkin S, Walt G. Strategies for child survival: program vs process. World Educ Rep 1986; 25: 8–11.

11 WHO. The World Health Report 2003. Chapter 7. Health systems: principled integrated care.

http://www.who.int/whr/2003/en/Chapter7-en.pdf (accessed Jan 21, 2011).

12Claeson M, Waldman RJ. The evolution of child health programmes in developing countries: from targeting diseases to targeting people. Bull World Health Organ 2000; 78: 1234–45.

13 Oliveira-Cruz V, Kurowski C, Mills A. Delivery of priority health services: searching for synergies within the vertical versus horizontal debate. J Int Dev 2003; 15: 67–86.

14 Msuya J. Horizontal and vertical delivery of health services: what are the trade offs? . Washington DC: World Bank, 2004

15 Victora CG, Wagstaff A, Armstrong Schellenberg J et al. Applying an equity lens to child health and mortality: more of the same is not enough. The Lancet 2003; 362: 233–41.

16 Mulholland E, Smith L, Carneiro I, Beecher H, Lehmann D. 2008. Equity and child-survival strategies. Bulletin of the World Health Organization 2008; 86: 399–407.

17 Gericke CA, Kurowski C, Ranson MK, Mills A. Intervention complexity – a conceptual framework to inform priority-

setting in health. Bulletin of the World Health Organization 2005; 83: 285–93.

18 UNEP, UNICEF, WHO (2002). Children in the New Millennium: Environmental Impact on Health. Available at: http://www.unep.org/ceh/ (accessed Jan 22, 2011)

19 WHO (2009). WHO Global Heath Risks. Available at: http://www.who.int/healthinfo/global_burden_disease/GlobalHealthRisks_report_full.pdf (accessed Jan 22, 2011)

lunes 4 de octubre de 2010

El Perú contribuyó con la erradicación de la viruela en el Mundo

Por Anibal Velásquez y Oscar Ugarte

La viruela en el Perú fue introducida desde Centroamerica. El virus provino de Europa pero no llegó al Peru por los españoles que llegaron después. El virus llegó entre 1528 y 1529 y facilitó la conquista del Imperio Incaico. Según los cronistas de la Conquista, el Inca Huayna Cápac falleció con esta epidemia, ocasionando su muerte y fue el principio del fin del Imperio.

Luego el Perú contribuyó con la erradicación de la viruela. El Instituto vaccinal (predecesor del Instituto Nacional de Salud) produjo una vacuna de muy buena calidad que fue exportado a Ecuador y Bolivia, habiéndose empleado en 1902 una cepa del Instituto Pasteur

El Programa de Erradicación de la Viruela en el Perú, terminó exitosamente en 1957, sin embargo el pais se reinfectó en 1963

Por este motivo se produjo una vacuna liofilizada, gracias a la provisión de equipos más adecuados con recursos de la O.M.S. Esta vacuna se llegó a enviar a distintos países del mundo, entre los que podemos mencionar: India, Pakistán, Brasil, Bolivia, Uruguay, etc

Asi, la última epidemia de viruela se presentó en 1954 en el altiplano y en 1967 se registró el ultimo caso en el Perú. Debemos destacar que esto fue posible no solo porque se implementaron campañas de vacunacion sino porque hubo transferencia de tecnologia para la producción de vacunas. Asi prevaleció el bien publico y el objetivo de salvar vidas. Entonces la region debera hacer esfuerzos para reducir la brecha tecnologica y de innovacion que todavia existe

Debemos rendir nuestro tributo de agradecimiento y admiración a quienes hicieron realidad en las Américas y en el Perú este gran logro de haber erradicado una enfermedad que fue el flagelo de la humanidad durante Siglos, que con su dedicacion, inteligencia, trabajo desintersado y esfuerzo han marcado una ruta a seguir.

El Perú ha sido persistente en ampliar progresivamente su esquema de vacunacion, en un inicio con 6 vacunas hasta llegar ahora a un esquema de 14 vacunas, uno de los mas amplios en el continente. No tenemos ya viruela, tampoco tenemos polio desde el año 1991, ni sarampión desde el año 2001 y rubeola desde el año 2006. Hemos incrementado nuestro presupuesto desde 12 millines de dolares para vacunas hace pocos años hasta mas de 150 millones de dolares actualmente. Hemos tenido de aliados a la OPS y al Fondo Rotatorio para vacunas que debemos fortalecer y perfeccionar.

Foto: Panel conmemorativo del XXX Aniversario de la Erradicación de la Viruela en el Mundo, en la sede de OPS en WDC presentado durante el 50° Consejo Directivo de OPS, 2010

domingo 3 de octubre de 2010

La reforma del sector salud en el Perú y necesidad de un modelo de gestión de la salud colectiva para las prioridades sanitarias: caso malaria

Por Anibal Velásquez

El Perú está conduciendo procesos de reforma del sector salud, con la descentralización de funciones y de la atención de salud y la separación de funciones de financiamiento y prestación, creando nuevos escenarios y retos que requieren ser atendidos con recursos y asistencia técnica. Esta situación ha planteado la necesidad de redefinir el rol del Ministerio de Salud, para fortalecer su rol de rectoría, y el desarrollo de las capacidades de los gobiernos regionales y locales para el ejercicio de estas funciones y facultades que se transfieren.


A partir del año 2006 se transfirieron funciones del nivel central al regional en materia de salud a las regiones mediante el Decreto Supremo 068-2006-PCM. El proceso de descentralización se realizó durante el año 2007 a casi todas las regiones. Actualmente, solo falta descentralizar los servicios de salud de Lima Metropolitana. Hasta el año 2007 se transfirieron 124 facultades de salud del Ministerio de Salud hacia los Gobiernos Regionales y aún está pendiente definir cómo ejercer estas funciones en temas específicos de salud pública como es el caso de la malaria. Con este fin se ha emitido el DS 047-2009 que define el marco legal para la gestión descentralizada de los servicios de salud.

El año 2006 el Ministerio de Salud evaluó el cumplimiento de las funciones esenciales de salud pública1 del propio ministerio y reportó que se necesita fortalecer el rol de la Autoridad Sanitaria. Los desafíos identificados están en relación a elementos de la rectoría que requieren ser consolidados tales como la mejora de capacidades para la fiscalización y la implementación de políticas y del marco regulatorio.

Considerando que estas funciones adquieren mayor relevancia en el proceso de descentralización sectorial y en el ejercicio de rectoría, resulta necesario fortalecer los procesos relacionados a la implementación de las normas y su cumplimiento, significando ello una mayor asesoría y apoyo técnico a los niveles subnacionales, y ver como una oportunidad a las instancias del Sistema Nacional Coordinado y Descentralizado de Salud para fortalecer el liderazgo de la autoridad sanitaria nacional y afianzar más su rol rector normativo y regulador. La estructura actual del Ministerio, establecida antes del proceso de descentralización, obedece a una concepción de un Ministerio prestador de servicios de salud lo que dificulta el ejercicio de su rol rector. También se registran vacíos e inconsistencias legales que le impiden intervenir al nivel central en caso de incumplimiento de funciones de salud pública de los gobiernos regionales.

Así como ocurre con otras prioridades sanitarias de salud, las acciones para atender la malaria requieren de una adaptación al nuevo escenario de descentralización. La Estrategia Sanitaria Nacional de Enfermedades Metaxénicas del Ministerio de Salud, de ser un programa vertical en el pasado, pasó a ser una estrategia dentro de un proceso de descentralización. Ahora la Estrategia tiene un rol conductor y regulador de la política nacional y de vigilancia del cumplimiento de las normas. Por lo tanto, la Estrategia necesita mecanismos para sancionar, fiscalizar y exigir que se cumpla con la política nacional.


La malaria en particular es un caso interesante para poder diseñar y validar un modelo de gestión integrado y descentralizado, debido a que en su control actualmente participan muchos actores de una manera desarticulada, incluyendo los municipios. De tal forma que la vigilancia, el diagnóstico, el control vectorial, la atención de salud, la promoción de la salud, la regulación y la supervisión se encuentran en diferentes instituciones (gobiernos regionales, Seguro Integral de Salud, Instituto Nacional de Salud, municipios) y direcciones separadas (Dirección General de Epidemiología, Dirección de Estadística e Informática, Dirección General de Salud de las Personas, Dirección de Promoción de la Salud, Dirección General de Saneamiento Ambiental). Esta situación genera duplicidad de acciones, uso de intervenciones poco efectivas y falta de una clara conducción frente a brotes epidémicos. Esta situación requiere de una propuesta que pueda articular las acciones para el control de la malaria en el nivel regional.

Después de la descentralización, el modelo de atención en las regiones se encuentra en construcción, actualmente se está definiendo la organización en redes, la organización y funciones de las direcciones regionales de salud, la cartera de servicios, las necesidades de infraestructura, recursos humanos, medicamentos e insumos. Se necesita adaptar la atención individual de los casos de malaria en este modelo de atención de salud.

El financiamiento de la salud en las regiones proviene de diversas fuentes. La propuesta debería revisar cómo se realiza el presupuesto para las actividades de malaria y proponer las actividades para implementar el presupuesto por resultados tanto en los servicios de salud como en el municipio. Así mismo, se sugiere considerar que el SIS financie el costo variable de la atención de los casos de malaria.
Sobre el financiamiento de la malaria, al igual que otras prioridades de salud colectiva, dependen de la asignación presupuestal de las regiones, y en la mayoría de casos no se asignan suficientes recursos para los gastos operativos cotidianos o preventivos, se actúa para responder a contingencias en especial cuando se presentan brotes. Por ahora no existe un mecanismo que asegure el cumplimiento de metas y el financiamiento de recursos para las actividades de vigilancia y control. La Estrategia Nacional no tiene mecanismos para negociar o exigir el cumplimiento de metas o la implementación de las actividades de vigilancia y control, además que dispone de recursos extremadamente limitados para ejercer el rol de rectoría y supervisión. En las regiones, al igual que en el nivel nacional, los coordinadores de malaria son cargos funcionales que no manejan presupuesto y dependen de una dirección que además tiene otras prioridades que atender. Esta situación limita la capacidad de negociación y rectoría y deja en manos de las autoridades regionales la asignación de los recursos según su propia agenda.

Aunque se ha incrementado la infraestructura de servicios de salud, aún existe importante déficit de disponibilidad de servicios y recursos en las regiones donde hay malaria en el Perú, debido al congelamiento de plazas por una Ley de Austeridad, la falta de una carrera pública, los bajos salarios y el poco incentivo para trabajar en áreas rurales. Los programas de fortalecimiento de capacidades se han visto limitados por la alta rotación de personal de salud. En malaria se ha reportado que existe falta de personal entrenado en entomología y en el diagnóstico parasitario.
 
Se recomienda revisar experiencias y lecciones aprendidas sobre modelos de atención y financiamiento, relaciones intergubernamentales y efectividad de las intervenciones para el control de la malaria o la atención de otras prioridades de salud pública en sistemas descentralizados de salud (2 ,3, 4 , 5,  6,  7,  8,  9,  10).

Preguntas clave que el necesita responder:

 ¿Cómo podría ser un modelo descentralizado de control de la malaria en el Perú?

 ¿Cómo asegurar el financiamiento de la vigilancia y control de la malaria en el Perú?

 ¿Qué normas necesitan ser ajustadas o qué mecanismos tienen que ser desarrollados para asegurar el cumplimiento de la política nacional de las prioridades sanitarias y la implementación de las actividades de vigilancias y control?

 ¿Cómo se podría mejorar la planificación y programación de las acciones de vigilancia y control de la malaria en un sistema descentralizado?

 ¿Cuáles deberán ser los mecanismos para mejorar la eficacia de las relaciones intergubernamentales en el control de la malaria?

 ¿Cómo podría integrarse la rectoría, regulación, vigilancia, el control vectorial, el diagnóstico, la investigación, la promoción y prevención de la malaria en el nivel regional?

 ¿Cómo se podría fortalecer la capacidad de los recursos humanos para el control de la malaria en el Perú?

 ¿Cómo se podría mejorar la oferta de servicios de salud en poblaciones excluidas?

 ¿Cómo se podría integrar la información preveniente de una enfermedad prioritaria como la malaria en los sistemas nacionales y regionales de información?
 
¿Cómo fortalecer las funciones de gobernanza del MINSA y las DIRESA?


 ¿Cómo fortalecer la gestión basada en evidencias en el MINSA y las regiones?
 
REFERENCIAS
 
1 MINSA (2006). Evaluación de las Funciones Esenciales de Salud Pública de la Autoridad Sanitaria Nacional. Lima: Ministerio de Salud, Junio, 2006
2 Wilson K, Lazar H (2008). The role of federalism in proyecting the public’s health. Institute of Intergovernmental Relations. School of Policy Studies, Queen’s University, Canada


3 Wilson K (2004). A Canadian Agency for Public Health: Could it work? JAMC 170(2):222-223

4 Wilson K, McCrea-Logie J, Lazar H (2004). Understanding the impact of intergovernmental relations on public health: lessons from reform initiatives in the blood system and health surveillance. Canadian Public Policy- Analyse de Politiques, 30(2):177-194

5 Singh N (2008). Decentralization and Public Delivery Of Health Care Services In India. Health Affairs 27(4): 991–1001

6 Schmunis G, Pinto J (2000). La reforma del sector salud, descentralización, prevención y control de enfermedades transmitidas por vectores. Cad. Saúde Pública, Rio de Janeiro, 16(Sup. 2):117-123

7 Uchimura H, Jütting J (2007). Fiscal Decentralization, Chinese Style: Good for Health Outcomes? IDE DISCUSSION PAPER No. 111

8 Kalk A, Fleisher K (2004). The decentralization of health system in Colombia and Brazil and its impact on leprosy control. Lepr Rev 75: 67-78

9 López-Casasnovasa G, Rico A. (2003). La descentralización, ¿parte del problema sanitario o de su solución? Gac Sanit;17(4):319-26

10 Gómez E. (2008). A Temporal Analytical Approach to Decentralization: Lessons from Brazil’s Health Sector. Journal of Health Politics, Policy and Law, 33(1): 53-91
 
FOTO: OPS 50 Reunión del Consejo Directivo, Octubre 2010

martes 27 de julio de 2010

¿Qué hacer para incrementar las coberturas de intervenciones efectivas para la supervivencia infantil?

Por Anibal Velásquez

Actualmente existen suficientes evidencias sobre las intervenciones que se requieren para reducir la mortalidad infantil porque las principales causas de muerte pueden ser evitadas con pocas medidas que han demostrado ser efectivas, sin embargo su implementación en países de bajos recursos continúa siendo un reto. La abundante experiencia desarrollada está continuamente revisada con el fin de encontrar las estrategias y las tácticas más efectivas que permitan implementar estas intervenciones de manera sostenible y eficiente. Incluso en las últimas décadas se han cambiado tradicionales paradigmas y marcos conceptuales que se empleaban para enfrentar las enfermedades y las causas de muerte.

La Serie Lancet ha contribuido enormemente con la iniciativa mundial por a supervivencia infantil, del recién nacido y de las madres, porque ha reunido a expertos que tuvieron a su cargo seleccionar aquellas intervenciones con fuerte evidencia de ser efectivas para reducir la mortalidad infantil, neonatal y materna, determinar el impacto de estas intervenciones en salvar vidas, estimar la magnitud de la inversión necesaria para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), establecer la viabilidad y costo efectividad de estas intervenciones, revisar los factores y las lecciones aprendidas que favorecen y dificultan la implementación y eficacia de estas intervenciones y de sugerir mecanismos para pasar del conocimiento a la acción y para hacer un llamado a las agencias cooperantes, académicas y a los gobernantes para colocar como primera prioridad la supervivencia de los niños, recién nacidos y madres.

Las intervenciones que tienen fuerte evidencia de ser efectivas se publican en las cuatro Series Lancet: supervivencia infantil (2003), supervivencia neonatal (2005), supervivencia materna (2006) y desnutrición materna e infantil (2008), según el nuevo paradigma del proceso continuo de la atención de la madre, recién nacido y niño. Se ha estimado que estas intervenciones pueden reducir en más de dos terceras partes las muertes de niños menores de 5 años que se producen en el mundo y que son factibles de ser implementadas en países en desarrollo. La mayoría de estas intervenciones afectan a los determinantes proximales de las muertes de los niños y madres y que pueden ser implementadas en el sector salud. Estas intervenciones están dirigidas a las principales causas de muerte en los 42 países que tienen el 90% de las muertes que se producen en el mundo.

Estas intervenciones tienen el máximo nivel de evidencia, es decir que han demostrado causalidad en la reducción de la causa de muerte. Se ha estimado el impacto de estas intervenciones si se realizarían solas y si se realizarían en paquetes integrados (1). Por ejemplo con AIEPI clínico se podría reducir el 33% del total de muertes, si a esto se añade la lactancia materna e inmunizaciones se incrementaría aún más el efecto. Las intervenciones en el periodo neonatal podrían prevenir el 55% de las muertes neonatales o el 18% de las muertes en menores de 5 años. Muchas de las intervenciones se pueden hacer en el hogar que pueden afectar más de una tercera parte de las muertes.
 
Si bien es cierto, estas intervenciones han probado ser efectivas, el problema subyace en su implementación en los países con mayor mortalidad en la niñez. Porque se necesitan sistemas, estrategias y recursos para hacerlas llegar a los hogares que más necesitan, adaptados al contexto en el que se desarrollan.
 
A pesar de haber intervenciones efectivas, mayores recursos e historias de éxito, la mortalidad sigue siendo elevada, lo que sugiere que las intervenciones solas no son suficientes. Actualmente las intervenciones de supervivencia infantil no han llegado a todos los niños que necesitan, las coberturas de estas intervenciones todavía son muy bajas en los países con mayor mortalidad. Estas pobres coberturas son claramente un resultado de debilidad en la provisión y demanda de servicios, y una consecuencia de malfuncionamiento de los sistemas de salud (2).

El grupo de estudio de Bellagio en la Serie Lancet de 2003 propuso que para implementar con éxito estas intervenciones es necesario lo siguiente (3):

 Liderazgo, credibilidad para influir en las agendas políticas y técnicas, dirigir las inversiones y mostrar con evidencias que la mortalidad se esta reduciendo por las intervenciones implementadas. Este liderazgo debe ser reestablecido a nivel internacional, nacional y subnacional.
 Fortalecer los sistemas de salud. Los efectos a largo plazo y sostenibles requieren sistemas de salud públicos fuertes capaces de definir necesidades, generar recursos, manejar programas y personas, y ofertar servicios costo-efectivos
 Invertir en sistemas de información para diseñar y planificar intervenciones, que permitan priorizar e identificar los factores que impiden la implementación, así como para construir perfiles de intervención ajustados a la realidad de cada país. Es necesario disponer de información sobre necesidades de infraestructura, cobertura actual y utilización de servicios, patrones de búsqueda de atención de salud, opciones de financiamiento, recursos humanos e inequidad del acceso a estas intervenciones.
 Fortalecer el sistema de salud porque sin adecuado recurso humano, medicamentos o manejo de vacunas y suministros, sin sistemas de información y de referencia no se pueden sostener los programas de supervivencia infantil o materna
 Las estrategias basadas en comunidad integradas a los sistemas de salud han mostrado ser más eficaces y sostenibles

 Con este fin se convoca a la comunidad mundial para que adopte una forma de trabajar que permita a los países ampliar la escala de la atención primaria de salud mediante un paradigma unificado que armonice el apoyo de los donantes a los ODMs relacionados con la salud y la inmensa cantidad de alianzas e iniciativas mundiales en torno a este mismo tema. Con este fin se requiere: i) respaldar más a los países en desarrollo en materia de planificación nacional, políticas y marcos presupuestarios para los ODM relacionados con la salud, ii) alinear a los donantes para que apoyen las prioridades y los proyectos de los países, y suministren fondos previsibles y a largo plazo para los ODM que tienen que ver con la salud, iii) fortalecer los sistemas de salud y otros sectores que inciden en los resultados de los ODM, iv) desarrollar un enfoque más fuerte y sistemático hacia la gestión del conocimiento y el aprendizaje, y v) reconocer que el papel que desempeñan la sociedad civil y el sector privado que será decisivo para el éxito.
 
Tal como refiere Levine (2006) (5) no hay una receta única para hacer programas efectivos, solo se necesita una coherente lista de ingredientes: el liderazgo político y campeones, la innovación tecnológica, el consenso de expertos, la gestión eficaz de utilizar la información, y recursos financieros suficientes. Así mismo se destaca el importante rol de la participación de la comunidad afectada, de las organizaciones no gubernamentales (ONG) y de la sociedad civil.

Los sistemas de salud dependen del contexto económico, social y político del país. Los pobres tienden a tener menos dinero, tienen menos acceso a agua segura, viviendas inadecuadas. Sus bajos ingresos aumenta la probabilidad de hambre y desnutrición, entonces se reduce la resistencia a las enfermedades. La ausencia de ingresos también limita el uso apropiado de atención médica por el costo mismo de la prestación y por los otros costos indirectos que se requieren para recibir la atención. Es decir, la pobreza no es solo los bajos ingresos, sino que está ligado a deterioradas condiciones de vida y bajos niveles de educación. En consecuencia, los programas de supervivencia no pueden llegar a las familias aislados de este contexto, es necesario que desde el diseño se articulen las acciones con las iniciativas de reducción de la pobreza y se haga incidencia sobre las políticas nacionales para focalizar los recursos hacia las áreas más pobres. Un enfoque de equidad es necesario porque se ha podido comprobar que los recursos destinados a la supervivencia de niños y madres benefician más a las familias que tienen más recursos y más acceso a los servicios (7). 


Con los Objetivos de Desarrollo del Milenio se ha intentado integrar la salud con el desarrollo; pero aún las intervenciones relacionadas a los otros Objetivos no vinculados directamente a salud no están articuladas, aunque las últimas evidencias del gran impacto que tienen las intervenciones basadas en comunidad conducen a integrar estas intervenciones en el nivel local. Esta práctica es muy conocida, la mayoría de proyectos que son diseñados por instituciones especializadas (en diferentes campos del desarrollo social incluyendo salud) se encuentran todos en el ámbito local cuando tienen que implementarlas, y muchas veces son las mismas personas, autoridades e instituciones locales los protagonistas y beneficiarios de las acciones. Finalmente, la mayoría de las lecciones aprendidas coinciden en que cualquier programa será más efectivo y eficiente si encuentran comunidades organizadas e instituciones gubernamentales con mayores capacidades técnicas y menos corruptas.

REFERENCIAS

1 Gareth Jones, Richard W Steketee, Robert E Black, Zulfiqar A Bhutta, Saul S Morris, and the Bellagio Child Survival Study Group (2003). How many child deaths can we prevent this year?. Lancet; 362: 65–71

2 Bryce J, Arifeen S, Pariyo G, Lanata C, Gwatkin D, Habicht JP, Multi-Country Evaluation of IMCI Study Group (2003). Reducing child mortality: can public health deliver?Lancet; 362: 159–64



3 The Bellagio Study Group on Child Survival (2003). Knowledge into action for child survival. Lancet; 362: 323–27


4 UNICEF (2007). The State of the World's Children 2008. Child Survival. New York: United Nations Children’s Fund (UNICEF), P: 39
 
5 Levine R. (2006). Lessons Learned: Getting Healthcare to All. June 24, 2006. Available at: http://us.oneworld.net/node/135486



6 Bryce J, Arifeen S, Pariyo G, Lanata C, Gwatkin D, Habicht JP, Multi-Country Evaluation of IMCI Study Group (2003). Reducing child mortality: can public health deliver?Lancet; 362: 159–64
 
7 Victora C, Wagstaff A, Armstrong J, Gwatkin D, Claeson M, Habicht JP (2003). Applying an equity lens to child health and mortality: more of the same is not enough. Lancet; 362: 233–41

lunes 12 de julio de 2010

Las Iniciativas Globales de Salud y los sistemas de salud: el paso de los programas verticales al fortalecimiento de la gobernanza en salud pública

Por Anibal Velásquez

Una evaluación de las principales iniciativas globales en salud (WHO, 2009) (1) indica que la introducción de gran cantidad de recursos orientados a enfermedades específicas en sistemas de salud débiles – esto es, con limitados recursos humanos para la salud, inadecuado financiamiento y gerencia del sistema, o con deficientes sistemas de información o logística - podría no garantizar los resultados esperados. Ante ello, se recomienda alcanzar un balance adecuado entre la oportunidad de atender problemas de salud específicos y el fortalecimiento de sistemas nacionales de salud, sobre la base de una mejor interacción entre estas alianzas globales, los gobiernos, las agencias cooperantes y otros actores interesados.


El Grupo de Colaboración sobre Sinergias Positivas de la Organización Mundial de la Salud señala la urgencia de modificar la actual situación proponiendo cinco recomendaciones básicas: a) impregnar el desempeño de los sistemas de salud con el dinamismo y ambición respecto al logro de objetivos de las iniciativas globales en salud (IGS) e incluir la incorporación de nuevos socios como la sociedad civil; b) extender las metas de las IGS y agregar indicadores y estándares de fortalecimiento de los sistemas de salud; c) mejorar el alineamiento de la planificación y asignación de recursos entre las distintas IGS y de éstas con los sistemas nacionales de salud; d) generar información y evidencia confiables sobre el costo-beneficio del fortalecimiento de los servicios de salud y la necesidad de inversión complementaria a la de las IGS; y e) asegurar el incremento de recursos para el crecimiento sostenible y equitativo de los sistemas nacionales de salud.

A su vez, el Banco Mundial (31) (Banco Mundial, 2008) (2) ha reportado lecciones aprendidas de los proyectos del Fondos Global, indicando que lo más importante es el alineamiento de estos fondos con las prioridades nacionales, y que se debe evaluar con atención si es necesario implementar nuevas iniciativas con un canal separado de financiamiento y con programas verticales que pudieran afectar la gobernanza del país beneficiario. Sugieren que se deberían hacer los esfuerzos necesarios para integrar estas iniciativas con las estrategias y capacidades sectoriales, contribuyendo así a resolver brechas y necesidades nacionales y asegurando la sostenibilidad de los resultados.
 
Frenk (2009) (3) propone que se pueden utilizar intervenciones prioritarias con los fondos globales para conducir mejoras en los sistemas de salud.

En particular en el Perú se ha reportado que programas verticales no tienen el impacto y la sostenibilidad deseados, por más que tengan intervenciones efectivas (4), cuando se realizan en sistemas de salud con limitaciones de infraestructura, recursos humanos y sistemas logísticos deficientes.

Referencias

1 WHO (2009). An assessment of inter-actions between global initiatives and country health systems. Grupo de Colaboración sobre Sinergias Positivas / Organización Mundial de la Salud. The Lancet 2009; 373: 2137-69

2 Global Program Funds at Country Level: What have we learned? . The Global Programs and Partnership Group -Concessional Finance and Global Partnerships Vice Presidency -The World Bank, 2008.
3 Frenk J. The Global Health System: Strengthening National Health Systems as the Next Step for Global Progress. PLoS Medicine 2010; 7(1): e1000089

4 Harvey S (2009). Malaria Rapid Diagnostic Tests in the Peruvian Amazon: A Promising Start and an Uncertain Future. Case Study. Bethesda, MD: Center for Human Services

domingo 30 de mayo de 2010

La carga de enfermedad y lesiones en el Perú (1)


Por Anibal Velásquez

Se ha desarrollado el estudio de carga de enfermedad en el Perú con el fin de mejorar la eficacia y eficiencia de las decisiones que se toman en la salud pública en el país, debido a que la forma tradicional de establecer prioridades o de evaluar el nivel de salud se restringía a medir la magnitud de la mortalidad y de algunas causas de morbilidad. Los sistemas de información actuales básicamente registran las causas de muerte, los casos de las enfermedades transmisibles y las prevalencias de enfermedades infantiles, en consecuencia a partir de esta información las enfermedades transmisibles y materno-infantiles eran las prioritarias y a las que el Estado asignaba recursos para programas de salud. Sin embargo, se dejaba de lado de manera sistemática otras causas de enfermedad y lesiones que por los cambios demográficos y por los nuevos estilos de vida han estado afectando la salud de los peruanos de manera progresiva e incremental. Las enfermedades no transmisibles y las lesiones por accidentes de tránsito han crecido en número y sus consecuencias no fatales afectan en mayor medida el bienestar de la población, porque la discapacidad que producen afecta las funciones físicas, mentales y sociales. Las enfermedades crónico-degenerativas afectan más la economía familiar porque afectan directamente la productividad y por su mayor duración generan más pobreza por el mayor gasto que representa atender estas enfermedades. La discapacidad tiene mayor impacto negativo sobre la salud cuando no existe acceso a programas o servicios de salud que atiendan estas enfermedades y lesiones, tal como ocurre actualmente en las áreas más pobres del país y que también sufren de estos daños.


Por esta razón este estudio ha servido y seguirá siendo útil para implementar las acciones de modernización del Sistema Nacional de Salud. Con este fin se han estimado los Años de Vida Saludables Perdidos (AVISA) o Años de Vida Ajustado por Discapacidad (AVAD) de 135 subcategorías de causas de enfermedad y lesiones que agrupan a toda la patología que se produce en el país. A diferencia del primer reporte de Carga de Enfermedad realizado por el MINSA, que hizo un estimado de las incidencias a partir de estimados promedios de Latinoamérica, esta vez los estimados fueron hechos a partir de datos nacionales de morbilidad y mortalidad del año 2004, contrastados con parámetros epidemiológicos internacionales y validados con expertos nacionales en talleres de trabajo.

Se puede atribuir al estudio de carga de enfermedad la inclusión de las enfermedades no transmisibles y lesiones en los planes de beneficio del Seguro Integral de Salud para los más pobres, el desarrollo de programas de atención primaria de salud para estas enfermedades y la inclusión en las prioridades de salud en el Plan Nacional Concertado de Salud de las enfermedades mentales, cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes y accidentes de tránsito. Este estudio ha sido parte del sustento técnico que permitió incrementar el financiamiento del SIS del año 2008, debido a que el estudio de carga aportó información sobre la incidencia de las causas de enfermedad y lesiones que producían mayor carga.

Este estudio también sirvió para evaluar la disponibilidad y calidad de la información sobre las causas de muerte, de enfermedad y lesiones. Se han detectado serias deficiencias de sub-registro ycalidad de los datos. Hasta el momento no existe un sistema de información para las enfermedades no transmisibles y de accidentes, a excepción del Registro Nacional de Cáncer, en consecuencia en este estudio por primera vez se han hecho estimados de la magnitud de la carga de enfermedad de estas todas las causas de enfermedad en el país.
 
En este estudio se ha estimado que el año 2004 en el Perú se han perdido 5,052,866 años saludables (AVISA) por enfermedades y lesiones. La razón de los AVISA calculado en el presente estudio fue de 183.4 por mil habitantes.
 
En este estudio se muestra que el 52.6% (2’657,513 AVISA) de la carga afecta a los hombres y el 47.4% (2’395,354 AVISA) a las mujeres. Así, la carga de enfermedad es mayor en los hombres (191.8 AVISA por mil varones) que en las mujeres (174.9 AVISA por mil mujeres).


La mayor carga de enfermedad se atribuye a las enfermedades no transmisibles (58.5%) y en segundo lugar a las enfermedades transmisibles, maternas y perinatales (27.6%), en tanto los accidentes y lesiones aportan el 14.7% de la carga de enfermedad.

El perfil epidemiológico de la carga de enfermedad es diferente entre los hombres y las mujeres. Los hombres son más afectados por enfermedades del grupo III (accidentes y lesiones) y las mujeres más por enfermedades transmisibles, maternas y perinatales y por las enfermedades no transmisibles. Los hombres tienen 2 veces más carga de morbilidad por enfermedades externas que las mujeres.

Las seis primeras causas de carga de enfermedad son enfermedades no transmisibles que suman 3 millones 61 mil 274 años saludables perdidos (66% de la carga de enfermedad).

En este estudio se ha confirmado que el grupo de daños que tienen mayor carga de enfermedad son las enfermedades neuro-psiquiátricas de 21 grupos de daños. Con datos nacionales de mortalidad y morbilidad se han estimado que estas enfermedades producen 826,253 AVISA que representan el 16% de todos los AVISA y 28% de todos los AVISA de las enfermedades no transmisibles. Este grupo de enfermedades tiene mayor carga de enfermedad debida a los AVD (88% del total de AVISA) porque son enfermedades crónicas con mayor duración de la enfermedad y porque producen mayor discapacidad.

El segundo grupo de daños con mayor carga de enfermedad son las lesiones no intencionales que incluyen principalmente los accidentes de tránsito y las caídas. Estas lesiones contribuyen con 667,130 AVISA, es decir el 13% del total de AVISA. La mitad de la carga de enfermedad de estos daños se debe a los AVD y la otra mitad a los AVP, debido a que producen tanto mortalidad como discapacidad.

El tercer grupo de daños con mayor carga de enfermedad son las condiciones perinatales, en el país por esta causa se han perdido 491,336 AVISA que representan el 10% de la carga de enfermedad. Esta causa de morbilidad es elevada debida a la alta incidencia de estas enfermedades y a la gran pérdida de años de vida perdidos por muerte prematura. Los AVP suman 295,812, que representa el 60% de los AVISA de este grupo de enfermedad.

Las enfermedades cardiovasculares ocupan el cuarto lugar de carga de enfermedad en el país. Por esta causa se han perdido 390,121 AVISA, es decir el 8% del total de AVISA y 13% de los AVISA de este grupo de enfermedad. En nuestro país estas enfermedades se caracterizan por producir mayor mortalidad, en consecuencia tienen mayor carga de enfermedad por AVP (58% del total de AVISA de esta causa de enfermedad).

En quinto grupo de daños con mayor carga son los tumores malignos. Durante el año 2004 se han perdido 378,050 años saludables por el cáncer, o sea el 7% de la carga de morbilidad. En el Perú el 82% de los AVISA de este grupo de enfermedad se deben a los AVP, debido a que producen alta mortalidad y tienen un periodo relativamente corto de sobre vivencia.
 
En el sexto lugar de la carga de morbilidad se encuentra el grupo de las enfermedades osteomusculares que tienen alta incidencia y producen discapacidad. Durante el año 2004 se han perdido 308,804 AVISA que representan el 6% de la carga de enfermedad. El 98% de los AVISA de este grupo de enfermedades se atribuye a los años de vida perdidos por discapacidad (AVD), dado que son enfermedades que no son causa directa de muerte.


En orden de magnitud según los AVISA, después de los seis primeros grupos de carga de enfermedad se encuentran las deficiencias nutricionales (séptimo lugar), las infecciones respiratorias (octavo lugar), las enfermedades infecciosas y parasitarias (noveno lugar). Estas causas de enfermedad forman parte del grupo I que suman 785,625 AVISA y representan el 16% de la carga de enfermedad. Las enfermedades transmisibles y las infecciones respiratorias suman 519,573 AVISA (10% de la carga de enfermedad). Estas enfermedades producen mayor mortalidad que discapacidad, así las infecciones respiratorias producen 93% de AVP de la carga atribuida a esta causa de enfermedad y las enfermedades infecciosas y parasitarias producen 86% de AVP.

Se destaca la elevada carga de morbilidad por enfermedades nutricionales que afecta a los niños menores de 5 años (266,052 AVISA). El 5% de la carga de enfermedad en el Perú se debe a la desnutrición infantil. Esto se explica por la elevada prevalencia de esta enfermedad (24%)3, y por la prolongada duración de sus secuelas (83% de los AVISA se debe a AVD).
 
Las primeras causas de carga de enfermedad


Los primeros 50 diagnósticos de este estudio son causa del 72% de los años de vida saludables perdidos (3,624,985 AVISA). En estas primeras causas predominan las enfermedades no transmisibles con 30 diagnósticos, le siguen en importancia las enfermedades infecciosas, perinatales y maternas con 14 diagnósticos, y finalmente las lesiones con 6 diagnósticos. Los diagnósticos con mayor carga de enfermedad son las que producen mayor muerte prematura y/o tienen mayor incidencia, mayor duración de la enfermedad y mayor discapacidad. Se destacan las diez primeras causas: la primera causa son los accidentes de tránsito, segunda causa las neumonías, tercera el abuso de alcohol, cuarta el bajo peso al nacer, quinta la depresión, sexta la desnutrición crónica infantil, séptima la artrosis, octava la anoxia neonatal, novena la diabetes mellitus y décima los accidentes cerebro vasculares (Fig. RE.1).

Las primeras causas de enfermedad se explican por la coexistencia de enfermedades ligadas a la pobreza, como el bajo peso al nacer, el abuso de alcohol, la desnutrición y la neumonía, con enfermedades ligadas a la mayor esperanza de vida y a la urbanidad como son los accidentes de tránsito, la depresión, la osteoartritis, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes. Se puede decir que en el Perú existe una triple carga de enfermedad, es decir que el país está expuesto a enfermedades infecciosas, nutricionales, crónica degenerativas y lesiones por accidentes de tránsito. En consecuencia, el sistema de salud deberá responder en la misma medida a este tipo de enfermedades.
 
En estas primeras 50 subcategorías el grupo con más carga de enfermedad son las enfermedades psiquiátricas (12% del total de AVISA): abuso de alcohol y dependencia, depresión, esquizofrenia, adicición a drogas, ataques de pánico, trastorno de estrés postraumático y adicción a drogas. Le siguen en importancia las lesiones no intencionales, tales como, los accidentes de tránsito, las caídas, los ahogamientos, quemaduras y envenenamientos y que causan el 9% de la carga total.


Otro grupo importante en estas primeras 50 causas de carga de enfermedad son las enfermedades infecciosas, aquí las neumonías, tuberculosis, infecciones respiratorias agudas superiores, diarrea, bartonelosis y SIDA representan el 8% del total de carga de enfermedad. Con esta misma magnitud de importancia se encuentran las afecciones perinatales: bajo peso al nacer, la asfixia neonatal y la sepsis neonatal, que son responsables del 8% de la carga de enfermedad.

Las enfermedades crónicas como las cardiovasculares: la enfermedad cerebrovascular, hipertensiva e isquémica son causa del 5% del total de AVISA; del mismo modo lo son las enfermedades ostoarticulares: artrosis, artritis reumatoide y la osteoporosis y fracturas patológicas que son responsables del 5% de la carga de enfermedad.

Aquí se resaltan las afecciones nutricionales que afectan principalmente a los más pobres. La desnutrición crónica y la anemia ferropénica son causa del 5% de la carga de enfermedad.

Los tumores que están en las primeras 50 causas representan el 4% de los AVISA totales y son: los tumores malignos de encéfalo, pulmón, hígado, mama, cuello uterino, estómago y leucemias.

Finalmente se destacan en el grupo de las no transmisibles la diabetes, las enfermedades génitourinarias (hipertrofia benigna de próstata y la glomerulonefritis/ insuficiencia renal crónica), enfermedades neurológicas (epilepsia, demencia y parkinson), enfermedades respiratorias (enfermedad obstructiva pulmonar crónica y asma), la caries, la cirrosis, afecciones maternas (parto obstruido, hemorragia materna y aborto) y la violencia.
 
En conclusión, mediante los AVISA se pueden establecer prioridades que orienten las intervenciones del sistema de salud para mejorar la calidad de vida y no solo para reducir la mortalidad. Si se desarrollan medidas efectivas para atender principalmente estas 50 causas de carga de enfermedad se podrían aliviar más del 70% de la carga de enfermedad. Para las enfermedades no transmisibles el país necesita desarrollar capacidades y mejorar la capacidad resolutiva para implementar programas preventivos promocionales, vigilar los riesgos, hacer diagnósticos precoces y manejar clínicamente todos estos casos. En el caso de las lesiones no intencionales se necesita desarrollar políticas multisectoriales y programas preventivo-promocionales que ayuden a prevenir y evitar losaccidentes de tránsito principalmente. El manejo clínico adecuado de las lesiones es imprescindible para evitar las secuelas con discapacidad. Existe mayor apremio en las áreas rurales y distritos pobres porque también son afectadas por las enfermedades crónica-degenerativas y por lesiones debido a los accidentes de tránsito, y porque hasta ahora solo han recibido atención primaria de salud para atender enfermedades infecciosas, maternas e infantiles.
 
REFERENCIAS
 
(1) Resumen ejecutivo del libro: Velasquez A. y col. (2009). Carga de Enfermedad y Lesiones en el Perú. Lima: MINSA/USAID
 
Foto: Laboratorio de Bioseguridad de Nivel 3 del Instituto Nacional de Salud de Perú

viernes 7 de mayo de 2010

Situación de la descentralización del sector salud en el Perú

Por Anibal Velásquez

En noviembre de 2002, se promulgó la Ley de Bases de la Descentralización y se crearon 25 regiones, que se asentaron sobre las unidades políticas existentes (24 departamentos y la provincia del Callao). La descentralización se ha realizado para mejorar la eficiencia de la asignación de recursos y la capacidad de articular las demandas locales con las autoridades. Anteriormente existía un Gobierno Nacional y 1.800 municipalidades sueltas que casi no tenían ninguna vinculación con el Gobierno Central. Hasta el momento se han obtenido avances en participación ciudadana, particularmente en la evaluación de los planes de desarrollo concertado, Presupuesto Participativo y la formación de consejos regionales.

El entusiasmo inicial por la descentralización ha ido decayendo y existen dificultades operativas en la implementación del proceso que se manifiestan en las transferencias de competencias y de recursos. El Estado ha transferido funciones, pero los sectores no se han reformado por estas transferencias, y las transferencias de competencias se han realizado sin descentralización fiscal (1).

Los gobiernos regionales básicamente manejan los gastos en salud y en educación pero no los programas sociales en sí. El Gobierno Central ha transferido la implementación de los programas sociales a las municipalidades, sin darles ningún sentido de autonomía o de influencia en el diseño o de cómo pensar estos programas.

En el Perú, a partir del año 2006 se transfirieron funciones del nivel central al regional en materia de salud a las regiones, mediante el Decreto Supremo 068-2006-PCM. El proceso de descentralización de este sector se realizó durante el año 2007. Durante estos años, el sector salud fue escenario de un proceso de concertación y articulación macrorregional e intergubernamental que hizo posible el logro de acuerdos para una transferencia ordenada de funciones y recursos (2).

La transferencia de funciones a las municipalidades se encuentra en proceso de implementación. Aunque en la Ley Orgánica de Municipalidades (Ley Nº 27972) del año 2003 se definen competencias en materia de saneamiento ambiental, salubridad y salud tanto para las municipalidades provinciales como para las distritales. Luego se emitieron una serie de disposiciones relativas al proceso de transferencia de la gestión de la atención primaria de salud a las municipalidades provinciales y distritales, estableciéndose que aquél se iniciaría con la puesta en marcha de planes piloto en cada uno de los departamentos y en la provincia constitucional del Callao, debiéndose preservar la organización de redes y microrredes y el cuidado integral de la salud (3).

El Ministro de Salud actual y los funcionarios de las Regiones han expresado su voluntad de seguir avanzando en la descentralización de las funciones de salud hacia el nivel municipal. Ellos consideran que las municipalidades deberían asumir responsabilidades en atención primaria de la salud así como en supervisión de la prestación de los servicios. Con este fin, durante el año 2010 se espera evaluar las experiencias piloto que se vienen implementando y fortalecer las capacidades municipales. Los modelos de gestión vía mancomunidades que se han implementado pueden ser los que se expandan en los próximos años (4).

En este marco, la descentralización de la función Salud al nivel local implica involucrar gradualmente a 1832 municipalidades y a muchos otros actores territoriales no necesariamente considerados en el proceso de descentralización a los gobiernos regionales. Se requiere concertar con alcaldes y regidores de los gobiernos locales provinciales y distritales del país, así como revisar y analizar diferentes experiencias trabajadas en materia de gestión local de salud y que han sido desarrolladas por diferentes instituciones u organizaciones públicas y privadas y por los propios gobiernos locales.

En cuanto a los pilotos de transferencia a las Municipalidades, en San Martín se encuentra bastante avanzado (5). Existen hasta tres modelos que están siendo validados por la DIRESA. El primero de ellos es el modelo de gestión de cogobierno, ubicado en el Bajo Huallaga, que reúne a seis distritos, agrupados en una mancomunidad municipal en donde el proyecto se encuentra en la fase de implementación del Plan Integral de Desarrollo. Esta etapa consiste en la transferencia de las competencias específicas relativas a la “atención primaria en Salud” al Directorio de la mancomunidad para, posteriormente, ser transferidos a los propios gobiernos locales involucrados.

El otro modelo de cogestión que se viene ensayando es el del CLAS, el mismo que se encuentra en una fase de sensibilización. Este modelo se ha propuesto para el distrito de Jepelacio, en el que su Alcalde ha seguido muy de cerca la experiencia del Bajo Huallaga. Se trata de una microrred CLAS que se articula con el gobierno local. El CLAS administra sus recursos y contrata sus propios recursos humanos y vía un plan de Salud Local se articula con el Plan de Desarrollo Concertado de la Municipalidad, en donde las prioridades de este Plan son incluidas en el presupuesto participativo o en el de la Municipalidad.

El tercer modelo es el denominado “de cogobierno provincial-distrital”, que se implementa en Tocache. Aquí, el Alcalde provincial dirige una mancomunidad en sus cuatro distritos y juntos cogobiernan para gestionar el plan provincial de salud en los cuatro distritos. Según se produzca la validación de estos tres modelos en un lapso de tres años, la Dirección Regional tomará la decisión de qué tipo de transferencia realizar y sobre la base de qué competencias. Una posibilidad es que sea vía convenios de delegación o mediante una matriz clara de competencias compartidas o de transferencia de funciones; ello dependerá, precisamente, de los resultados de los pilotos.

Como se puede ver estos modelos de gestión están vinculados a la administración de los servicios de salud y a la atención primaria de salud, no consideran el trabajo comunitario que es imprescindible para la sostenibilidad en el nivel local. La estrategia de Municipios y Comunidades Saludables aportaría un modelo de trabajo entre el Municipio y las comunidades en materia de salud que podría ser tomado en cuenta en los pilotos y en el modelo de mancomunidades que se están implementando. Para esto se requiere demostrar con evidencias el impacto y la sostenibilidad de un programa de gestión comunitaria de la promoción de la salud para mejorar las condiciones de vida y los determinantes de la salud. Este nuevo enfoque que está siendo promovido por la Organización Mundial de la Salud pronto será una acción fundamental del Estado y del ministerio de Salud (6).

La OMS ha propuesto una renovación de la Atención Primaria de la Salud (7) y ha incluido la necesidad de hacer reformas de liderazgo y políticas sociales, para que la autoridad sanitaria tenga más aceptación social y legitimidad, así como más liderazgo para conducir acciones intersectoriales que permitan modificar los determinantes para tener mayor acceso a programas sociales. La OMS ha concluido que esto solo se logra tomando a las familias y comunidades como base para la planificación y la acción, desarrollando un marco legal adecuado y mecanismos activos para maximizar la participación individual y colectiva en materia de salud.
 
REFERENCIAS
 
1) Bermúdez V, Casas C, Gonzales E, Molina R, Monge C. Balance del proceso de descentralización en el Perú. Economía y Sociedad 72, CIES, septiembre 2009. P: 9-15


2) Távara G, Márquez J. (2009). Sistematización del Proceso de Descentralización del Sector Salud. Lima: Promoviendo alianzas y estrategias, Abt Associates Inc. 77 pp.

3) Ugarte M, Arguedas C. (2007). Modelo de Descentralización en Salud para el Nivel Local. Lima: Promoviendo alianzas y estrategias, Abt Associates Inc. 200 pp

4) Távara G, Márquez J. (2009). Op. Cit..


5) Távara G, Márquez J. (2009). Op. Cit..

6) Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud (2008). Subsanar las desigualdades en una generación. Alcanzar la equidad sanitaria actuando sobre los determinantes sociales de la salud. Ginebra: Organización Mundial de la Salud


7) OPS/OMS (2007). Renovación de la Atención Primaria de Salud en las Américas. Documento de Posición de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud. Washington DC: OPS

Foto: El Ministro de Salud Oscar Ugarte mostrando un retablo con motivos de los servicios del Instituto Nacional de Salud